
Esperada llegas,
al morir el día,
fiel como siempre,
a nuestras citas,
nunca me faltas,
y siempre me inspiras.
Ya bien entrada en horas,
la luz me dice hasta mañana,
en tu tenue oscuridad,
suavemente me adentro,
y por tus brazos, acunada,
a las tinieblas, ya no temo.
En tu profundidad...
me busco,
en tu silencio...
me encuentro,
y en tu presencia...
me elevo.
Y así, leal compañera,
en tus escenarios,
de brillantes estrellas
y de lunas bellas,
me voy perdiendo,
en tus momentos eternos.
Aquellos, en los que tu magia,
se convierte en pura realidad
y en un mundo decadente,
todo el poder, me das,
anhelado desde siempre,
de vivir, en sueños...la felicidad.
al morir el día,
fiel como siempre,
a nuestras citas,
nunca me faltas,
y siempre me inspiras.
Ya bien entrada en horas,
la luz me dice hasta mañana,
en tu tenue oscuridad,
suavemente me adentro,
y por tus brazos, acunada,
a las tinieblas, ya no temo.
En tu profundidad...
me busco,
en tu silencio...
me encuentro,
y en tu presencia...
me elevo.
Y así, leal compañera,
en tus escenarios,
de brillantes estrellas
y de lunas bellas,
me voy perdiendo,
en tus momentos eternos.
Aquellos, en los que tu magia,
se convierte en pura realidad
y en un mundo decadente,
todo el poder, me das,
anhelado desde siempre,
de vivir, en sueños...la felicidad.
3 comentarios:
Inspiradora tu noche Gemma, bonito poema...
Gracias Lila, la verdad es que parece que me inspiró realmente la noche, jeje...
Un abrazo !
..cada noche morimos..
y cada amanecer revivimos....o era al reves?
saludos
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